El problema no es que Sánchez, sus ministros y todo su aparato mediático se lancen en tromba contra @IdiazAyuso.
Ni que ella se defienda como puede de todos ellos.
El verdadero problema es contemplar como Génova 13 y ciertos “barones” observan sonrientes desde el burladero ese linchamiento.
Son unos inconscientes: si Isabel se harta y se va, el PP no vuelve a levantar cabeza en Madrid.
Todos los medios del Gobierno andan desesperados intentando colar que la corrupción en España es el novio de Ayuso y sus pleitos con Hacienda y no una gigantesca trama que implica a varios ministerios, la presidenta del Congreso, la mujer del presidente y al propio presidente.