Existen personas, con mayor predisposición que otros a generar dependencia, no solo a drogas, sino incluso, a personas, siendo vulnerables a relaciones de elevada dependencia emocional, con sentimientos intensos de soledad, miedo al abandono y necesidad excesiva de atención
La situación actual tan preocupante que vivimos, exige lo mejor que llevamos dentro: lo mejor de nuestro ánimo, de nuestra inteligencia, de nuestra generosidad y de nuestra sensibilidad. Pensemos qué podemos hacer en nuestro día a día y ayudemos a quienes peor lo están pasando
Nunca pierdas la buena educación; nunca dejes que la tensión o la frustración te roben tu respeto, tus buenos modales y tu equilibrio emocional. Intenta preservar siempre tu sensibilidad y tu confianza. Qué mejor compañía que tu paz, tu autoestima y tu tranquilidad!
Nunca se debe consolar ni reprimir el llanto de un Paciente.
Es un dialogo con su Mundo Interno, que debe ser respetado.
Es frecuente que luego de llorar, el Paciente se diculpe y de las gracias al terapeuta, por su Silencio Comprensivo.
La venganza nunca es una solución, es una trampa que nos impide superar las emociones que nos dañan. No prolonguemos el sufrimiento inútil ni provoquemos el dolor ajeno
Las personas somos muy complejas, y no valen soluciones generales. No digas a alguien lo que tiene que hacer; es más útil que escuches con atención, que muestres cercanía y comprensión, y que infundas la seguridad y la confianza que tanto necesita. Esa será la mejor ayuda
Todos nos equivocamos en algún momento; la diferencia está entre quienes se dan cuenta y aprenden de los errores, y quienes niegan que puedan equivocarse y se muestran incapaces de rectificar
Quien se cree por encima de los demás, porque tiene un puesto relevante, demuestra que ese puesto le viene grande. A veces hay éxitos que no se corresponden con la valía profesional