Pídele a Dios por buenas amistades.
Amistades que te acerquen a Él.
Amistades que te ayuden a crecer.
Amistades que cuando quieras rendirte te ayuden a seguir.
Amistades que recen por ti.
Vivimos como si la vida nunca fuese suficiente. Corremos para producir, para demostrar, para no perder terreno. Pero el Evangelio nos enseña que saber detenerse es un gesto de confianza que tenemos que aprender a realizar. La vida no depende siempre de lo que hacemos, sino también de cómo sabemos despedirnos de cuanto hemos podido hacer. #AudienciaGeneral