Una cosa es celebrar la derrota de Sánchez y todos los miedos que les generaba su candidatura y otra cosa celebrar el triunfo de Fujimori. Para esto último hay que tener un desprecio muy grande no por la izquierda sino por el país.
Hoy en Venezuela, miles de vidas humanas dependen de PERROS rescatistas. De esos mismos animales que muchos llaman “solo perros”
que son abandonados, envenenados, atropellados o arrojados a la calle cuando estorban.
Una cosa es que hayas votado por Keiko Fujimori, por tener al frente a Roberto Sánchez; pero otra cosa es que ahora te dediques a lavarle la cara, a endiosarla y alabarla, cuando sigue siendo un ser despreciable.
Me quedo con la reflexión del Presi que tuvimos y no merecíamos.
Sagasti:
“Para votar, uno puede preguntarse: ¿De cuál candidato puedo defenderme mejor?