No sé quién necesita leer esto, pero eres mucho más que tu aspecto físico. De hecho, en realidad eres esta abominable y terrible criatura condenada en una prisión de carne para poder sobrevivir
No os preocupéis por el toque de queda y la prohibición de desplazamientos que a los norcoreanos también les costaba al principio y ya hace décadas que no se quejan.
No voy a cerrar Madrid.
Pido a los madrileños que embadurnen de sangre de cordero la jambas de sus puertas, pues el Señor pasará de largo aquellas puertas, y no permitirá que el ángel destructor entre en vuestras casas para heriros.