Para los entusiasmados por la victoria de Delfina Gómez, por ser mujer, por su origen, y por el desplazamiento del PRI, van algunas precisiones:
1) AMLO/Morena acaban de encumbrar a una delincuente electoral, que descontó dinero ilegalmente a los trabajadores de Texcoco. Morena fue multado con 4 millones de pesos por la utilización de un esquema paralelo de financiamiento para su partido.
2) Es ingenuo creer que la llegada de Delfina significará el desmantelamiento de las viejas maneras priistas de hacer política en Edomex. Su carrera política en la entidad está vinculada al viejo sindicalismo priista.
3) El mito de su origen contradice su aspiracionismo. Es egresada del Tec de Monterrey, una universidad privada. Colecciona bolsas Louis Vuitton, Chanel y Gucci. Fue representante legal de uno de los colegios privados más caros de Texcoco. Su ruta no ha sido la austeridad republicana o la pobreza franciscana, sino el ascenso social que el presidente tanto critica. Y lo logró propulsada por los experredistas Horacio Duarte e Higinio Martínez, ahora conversos al lopezobradorismo.
Señalar estas contradicciones y mitos en torno a Delfina no es clasismo. Es crítica legítima de ciudadanos que queremos y merecemos más.
En la “4T” puedes ser delincuente y gobernadora. Esa es la triste moraleja de un movimiento que nació diferente y se volvió igual.
@CarlosLoret@latinus_us Dicen que no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre.... Lo grave aquí es ver como la enfermedad se propaga sin remedio ni modo la gente tiene los gobernantes que merece 🤷♂️