que buen show, me dio mensaje, me dio parranda, me dio referencias, me dio protesta, me dio invitados, me dio outfit, me dio setlist, me dio rostro, y me dio humildad, nos diste todo, eres muy grande benito
#SBInolvidable
literalmente podemos parir un ser humano por la vagina y el tamaño vuelve a su normalidad pero ellos DE VERDAD genuinamente siguen creyendo y están convencidos de q sus pitos deforman y agrandan algo cómo me gustaría poseer tanta autoestima 🙏🏻
@PumaChairo Este wey es el típico "Chingo y chingo, pero me ofendo cuando me chingan a mí." No, no estoy a favor de que se agarren contra su familia, pero él tampoco debió colgarse de temas sensibles para hacer su comedia barata.
@PumaChairo Apoyó que se hicieran chistes de Debanhí. La hija asesinada y violada de alguien ¿Porque sería malo burlarse del sobrepeso de alguien si solo es "humor negro"? 🤔
Andan funando a Franco Escamilla por tuits viejos (aquí un ejemplo) y en general por lo sensible que ha resultado ser el señor.
La gente le cuestiona sobre los límites del humor y sube una fotografía de los XV años de su hija (por respeto no la subiré aunque es pública) y se “ríen” del sobrepeso.
Franco, quien ha defendido el “humor negro” a mas no poder y ha salido en defensa de “comediantes” como Platanito, Adrián Marcelo y demás entes, y que además ha hecho chistes y comedia riéndose de lo mismo pero con otras personas, se ha visto muy afectado por esta situación.
Ha declarado que “le da ansiedad” que metan a sus hijos en esto (se entiende) y bloquea a todo aquel que valiéndose del “humor negro” le hace chistes al respecto dejando en claro que en la comedia hay límites, contradiciendo todo lo que ha sido y de lo que ha vivido toda su vida.
En pocas palabras, lo que está sucediendo con Franco Escamilla, Adrián Marcelo y otros comediantes de ese estilo es la muestra clara de que esa gente, la que más se escuda en el “humor negro”, que te pide que “aguantes” y “no seas de cristal” y que jura tener un humor “inteligente”, es la más pinche llorona, hipócrita y cristalito que existe en el universo.
Todo es “humor”, risas y diversión hasta que alguien les aplica la misma a ellos o a sus familias y ahora sí, ahí piden “respeto” y hablan de “límites”.
Es decir, Franco y sus iguales son los típicos rancios que les encanta hacer pero no les gusta que se las hagan.