Eres un ser plagado de contradicciones:
Al mismo tiempo que dices que te llamaron a última hora para tramitar unas medidas cautelares, te quejas de que el procedimiento será largo.
Dices que no se ha iniciado el procedimiento, pero reconoces que se tramitaron una medidas cautelares.
Hablas de circo y de payasos cuando eres tú la que ha aparecido con un cabestrillo a pesar de que en el auto se indica que no hay lesiones objetivadas.
Cuando utilizas en tus «argumentos» a las mujeres y a sus agresores (cuando no consta agresión), banalizas la situación de esas mujeres.
Tu exacerbado victimismo choca frontalmente con la lucha sin cuartel que anuncias que vas a mantener.
Todos hablan de alejarse de alguien, pero nadie habla del duelo que implica tener que mantenerte firme en una decisión sabiendo que no es lo que quieres, pero sí lo que necesitas para tu bienestar y el de la otra persona.