Si aceptas y corriges tus errores, nadie podrá usarlos en tu contra.
Todos tenemos derecho a equivocarnos, no es el fin del mundo, podemos aprender a fluir con eso, corregir el rumbo.
No todo hay que contarlo.
No todo hay que compartirlo.
No todo hay que publicarlo.
No todo hay que responderlo.
La discreción empieza con nosotros, dar tanta información a otros, no trae resultados positivos,la envidia tiene un sueño muy liviano.