El problema no es que mi Ecuador haya quedado fuera, el verdadero problema es que ganó la xenofobia, que festejen la discriminación y que se normalice la falta de respeto disfrazada de afición
mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
Cada vez que tengo que pagar mis facturas y responsabilidades, doy gracias a Dios por permitirme cumplir un mes más. Se los juro, ese dinero nunca ha faltado. Incluso cuando estoy en cero, Dios siempre me envía la forma de resolverlo. El verdadero agradecimiento es poder cumplir