Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
Fui la mujer del proceso, la que te apoyó, la que te quiso sin dinero, la que te aceptó con problemas y mil defectos, la que cada vez que oraba le pedía a Dios que te cuidara todos los dias en donde quiera que estuvieras, la que siempre te entendía aún cuando ni tú mismo te entendías, la que conoció la peor versión de ti. Así que no "yo no compito, ni competiré nunca con ninguna mujer".
Ninguna mujer quiere estar todo el tiempo discutiendo o haciendo drama. Ella quiere ser alegre, tranquila, amorosa y femenina. Pero eso solo florece cuando hay seguridad, constancia, presencia y responsabilidad emocional.
Cuando se te baje el ego y te alcance la madurez espero que te des cuenta de que siempre estuve para vos, incluso cuando sabía que no era sano para mi, ojala te des cuenta que fuiste muy cruel conmigo y que realmente no lo merecía, es como si me hubieras castigado por amarte.
Madura, para que sepas que puedes perder al amor de tu vida solo por falta de comunicación, de atención, de cariño o simplemente de respeto. No creas que basta con ser fiel para no perder a alguien; también hay que saber cuidar.
No quiero a un tipo que saque lo peor de mí. No quiero sobrepensar, no quiero preguntarme qué hay en tu teléfono ni qué haces a mis espaldas. Quiero un hombre que me dé paz mental. El estrés es tan poco saludable.