No somos conscientes de lo vivido.
En este país, escuchás hablar del "partido con los ingleses" desde que sos el espermatozoide que ganó la carrera.
Haber vivido nuestro propio partido contra ellos -en la instancia y de la manera que se dio- es realmente un regalo del cielo.
Dicen que no se le puede pedir más nada.
Perdón, yo si le voy a pedir algo: ojalá que seas tan feliz en tu vida como lo soy yo ahora.
Te amo hasta el final de mis días, enano.
Si me habré peleado en esas oscuras épocas para defenderte a vos, eh?
Jaja, cómo no iba a hacerlo? Si diez años después, en el mismo lugar, me haces el tipo más feliz del mundo cuando te veo patear una pelota.
Feliz cumpleaños, 10.