Ustedes no son ricos, son clasistas con delirios de burgueses, mientras los verdaderos ricos se ríen de ustedes porque es lo que necesitan, mano de obra barata que defiende a sus explotadores.
No hay nada más agachón que un mexicano pidiendo disculpas a los extranjeros por “no tener una ciudad a su altura”. Ese complejo de inferioridad, como si uno fuera a sus países a decirles toda la mierdita que hay.