Es surrealista que el PSOE saque 18 escaños. Es muchísimo. Hablamos de un partido corrupto, con un candidato en Extremadura imputado por dos delitos, altos cargos en prisión, agresores sexuales dentro, fontaneras y un fiscal general delincuente. España está enferma todavía.
Carlos Alsina no deja títere con cabeza a cuenta del descontrol y las mentiras del Gobierno.
Ahora solo falta que se reincorpore Vicente Vallés para que a Ivan Redondo y Pablo Iglesias les entren sudores fríos.
Uno que viaja en avión privado, helicóptero o una caravana de coches blindados, con 30 escoltas y 20 asesores le dice a otro que va en bicicleta, sin escoltas y viaja en vuelos comerciales qué le de dinero sin condiciones.