A mí no me importa que haya sido el espectáculo más visto en la Historia del Superbowl.
Tampoco me importa que la dicción de Bad Bunny no sea perfecta y que de lo que canta, se le entiende un mínimo porcentaje.
Me da igual que haya ganado un Grammy al Mejor Álbum del año.
No me gusta la música actual. No me hace sentir y no por eso voy a criticarla con insultos y mucho menos voy a juzgar a la gente a la que sí le gusta.
No soy un ser omnipotente y jamás voy a tener la verdad absoluta cuando dé mi opinión.
Durante la última semana leí cientos y cientos de insultos para Bad Bunny. No sabía que en el planeta existían tantos millones de expertos en música.
No hice ni medio comentario al respecto. Opinar sobre algo que no conozco, me parece un acto monumental de ignorancia y lo que sí lograron todos los que hicieron pedazos a Benito, fue que me diera muchísima curiosidad lo que haría en el medio tiempo del Superbowl.
No, entendí el 90%, pero me identifiqué con los lugares comunes (llámenles clichés si quieren, no me importa) de nosotros los latinoamericanos.
Sentí la música.
¡Me encantó ver a la que para mí es la cantante más camaleónica y versátil del mundo cantar salsa!
Aplaudo que otro boricua que logró conquistar al mundo hace ya más de 25 años, haya apoyado a su paisano.
Por el contexto de la política actual de los Estados Unidos, lo de ayer, fue inmensamente trascendente.
La música además de hacerme sentir, me hizo sentir muchísimo orgullo por mis raíces latinas.
No voy a bajar música de Bad Bunny y mucho menos empezaré a escuchar la música que le gusta a las nuevas generaciones, yo me quedo con otro tipo de música que no es mejor, ni peor, pero es la que a mí me gusta y no porque a mí me guste, es la mejor y la de mayor calidad.
Me da lo mismo si lo de ayer es el espectáculo más visto de la historia del Superbowl, también me da igual si Bad Bunny tiene pésima dicción, pero jamás voy a olvidar que un artista al que no conocía, me haya hecho sentir... Y al final del día, el arte o te hace sentir o no te hace sentir y cuando no te hace sentir, no hay razón para sentirte superior y criticar con soberbia y arrogancia.
¿De verdad vamos a seguir creyendo que todo aquel que no piensa, siente y vive como nosotros es un pendejo?
Con razón hay millones de personas buscando refugio emocional en las redes sociales para llenar sus vacíos y en algo mucho peor... ¡En los políticos!
A mí no me gusta la música actual, pero ayer en el medio tiempo del Superbowl, Bad Bunny, Lady Gaga, Ricky Martin, la música y la historia que se contó a través de sonidos totalmente latinos... ¡Me hicieron sentir y mucho!
Lujos de verdad:
1. Tener vecinos tranquilos
2. No necesitar el coche para todo
3. Poder dormir las horas que quieres
4. Leer sin límite
5. Reír a carcajada limpia
6. Cocinar a tus seres queridos
7. Llegar tranquilamente a final de mes
8. Decir que no sin dar explicaciones
9. Cuidar la salud sin obsesión
10. Tener conversaciones profundas
Iba a odiarte, pero entendí que tu peor castigo eres tú. Arrastras tus miserias a cada vínculo; mientes hasta perderte, cambias de versión según te convenga.
Dices "amar" sin saber quererte ni tü mismo, hablas de exclusividad sin entenderla y de lealtad sin practicarla.
Arruinas todo lo que tocas, y eso ya es suficiente porque la vida te odio primero.
Demonizamos la "zona de confort" como si la paz fuera un fracaso. Para quien viene del trauma o el caos, la rutina aburrida es un éxito terapéutico, no estancamiento. Quedarse quieto y sentirse seguro también es salud mental. No todo en la vida tiene que ser un reto constante.
No soy victima de nadie. Muchos de mis sufrimientos son el resultado de mis malas elecciones, de mi apego emocional y de mi forma incondicional de confiar y amar de más.
Your life is always worth living.💛🎗️
10 de septiembre 2025 - Día mundial para la Prevención del Suicidio.
Por los que seguimos aquí, luchando y viviendo en contra de las adversidades, sin rendirse.🎗️
#DiaMundialPrevencionSuicidio
Día Mundial de la Prevención del Suicidio
No estás solo.
Aunque tu mente te haga creer lo contrario, aunque el dolor pese más que cualquier palabra, siempre hay alguien que quiere escucharte, alguien que quiere verte seguir.
La vida duele, sí, pero también tiene momentos capaces de devolver la luz donde pensabas que solo había oscuridad.
Hablar salva, escuchar abraza, vivir importa.
Hoy recordamos que cada vida vale, que cada historia tiene un sentido, y que pedir ayuda nunca es un signo de debilidad, sino de valentía.