finalmente no me respondió el último mensaje, y no volví a mandarle algo, simplemente desaparecimos del mundo del otro, siempre quise encontrar respuestas pero; ahora me doy cuenta que no hace falta preguntar porque cuando miro hacia atrás, cada detalle, acción es la respuesta.
me rompo la cabeza tratando de entender, justificar las malas actitudes que la gente tiene conmigo, rompo mi corazón esperando el mismo trato que doy; la realidad es que los otros no actúan como yo, mi gran error es siempre creer que todos harían lo mismo que yo haría por ellos.