A mi no me pidan empatía por este hpta agrandado...
LUIS DÍAZ: De origen humilde, a ser un hpta que olvidó sus raíces. Soberbio y Arribista.
Y si no les gusta, no me lean. Pero esa es la verdad.
NO SE PUEDE HABLAR DE LIBERTAD MIENTRAS SE DEJA UN PAÍS EN RUINAS
Si las cifras que circulan sobre el impacto de la intervención estadounidense en Venezuela reflejan la realidad, entonces constituyen un retrato devastador de una política exterior basada en la fuerza, las sanciones y el control de los recursos estratégicos.
Hablar de miles de millones de dólares perdidos, petróleo extraído, sanciones económicas que permanecen intactas, una deuda creciente y una población enfrentando inflación y carencias no es un triunfo. Es el costo humano de decisiones políticas tomadas desde el poder.
Lo más indignante es que Donald Trump haya presumido públicamente que “golpearon muy fuerte” a Venezuela y que obtuvieron millones de barriles de petróleo, para después minimizar la tragedia causada por un terremoto afirmando que “la gente está feliz y bailando por las calles”. Esa combinación de arrogancia y falta de empatía retrata una visión donde el sufrimiento de un pueblo queda relegado frente a intereses geopolíticos y económicos.
Ningún líder debería jactarse de obtener beneficios mientras una población enfrenta una emergencia humanitaria. La grandeza de una nación no se mide por su capacidad para imponer su voluntad sobre otros países, sino por su respeto al derecho internacional, a la soberanía de los pueblos y, sobre todo, a la dignidad humana.
Cuando la política exterior se convierte en un instrumento para castigar colectivamente a una nación, los primeros en pagar el precio no son los gobiernos, sino las familias, los trabajadores y los niños.
La historia termina juzgando con severidad a quienes confundieron poder con justicia y dominación con libertad.
🫵 Tu que opinas?🗣️
Me entristece ver cómo Colombia elige a sus captores y se deja engañar tan fácilmente en campaña para votar a favor de la guerra, la pobreza y el paramilitarismo reinante. Tristemente los pueblos tienen los gobernantes que merecen.