Bueno, no es muy mi estilo referirme a alguien con palabras desobligantes, pero valga la ocasión, muy respetuosamente quiero celebrar que ESTE TRIPLE HIJUEPUTA SE QUEMÓ.
Por primera vez en la historia, antiguos comandantes de las FARC reconocieron en la JEP que reclutaron a miles de niños y niñas y que cometieron toda clase de crímenes atroces contra ellos. Ese reconocimiento no repara el dolor de las víctimas, pero es un paso fundamental hacia la reconciliación.
Eso es exactamente lo que buscaba el sistema de justicia transicional que se creó con el acuerdo de paz del 2016: verdad, justicia, reparación, y que estos crímenes no se repitan jamás.
Un grupo de 35 mujeres periodistas firmaron un manifiesto para pedir que se rompa 'el pacto de silencio' en el que consideran que quedaron enmarcadas las menciones al expresidente Pastrana en los archivos desclasificados por el caso Epstein.
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Y si esto es así, ¿porque me tienen en la lista OFAC a mi y a mi familia, no que era el testaferro de Maduro en los negocios del narco?
Me tienen en la lista Ofac para que obedezca al presidente Trump, pero en Colombia no hay reyes, ni virreyes, ni somos colonia de nadie, ni aceptamos reyes que nos manden a callar, opinar es libertad, silencio es esclavitud, decía el rubio estadounidense y anarquista, no sé si lo sabía, gran poeta Walt Withman, que parece ya no lo leen en EEUU, Pero yo si lo leí en la cárcel y me parecieron odas a la libertad humana individual, emancipatorios en versos. Invitaciones al escape rápido como las líneas de fuga del dolósofo francés maestro de escuela, postmoderno, Gilles Deleuze
Nosotros somos individualistas audaces, y seductores del otro sexo, sabemos bailar muy bien, improvizando para poder alcanzar las estrellas, y en esas, se nos olvida la pareja.
Somos muy pero muy libres, y amamos tanto la libertad que hasta nos matamos solo por venganza o por orgullo. Suicidas quizás como pueblo, pero libres a rabiar.
No más
No más, carajo, no más! O sea que queremos destruirnos como sociedad? O sea que deseamos que el odio sea nuestra canción de cuna? No señor Uribe. No puede condenar a un expresidente porque asiste silencioso a las honras fúnebres de un joven político. El nefasto Quintero no puede señalar a lo que llama la narcoderecha como la autora del crimen en un rastrero alarde electoral. La señora Vicky no puede seguir siendo la gerente del odio polimorfo. Ni Botero ni De la Espriella pueden dibujar un futuro de perdigones. Razón tiene Petro cuando se duele por ser acusado de manera injusta de ser el autor del magnicidio. Pero eso no lo exime de pedir perdón por sus tres años desde el frontispicio de la jefatura del Estado, destruyendo la honra de sus opositores, dibujando una sombría historia de Colombia al amaño de su consigna de linchar a quienes discrepan. Triste país al que se le propone convertir en baldón el que 13.000 delincuentes dejaron las armas. No más a quienes sacrifican de nuevo al inmolado por ser personaje notorio, metiendo en sus células muertas el veneno de la lucha de clases. No más. Estamos mamados de la furia. Queremos descansar. Dejen un espacio para el sosiego, para la esperanza, para la hermandad. Que los tres días de duelo permitan recomponer el diálogo. Disenso sí. Pero respeto, humanidad, Colombia!
Niños que hasta hace unos días estudiaban en escuelas americanas, llegando encadenados, hambrientos y con hipotermia, y un montón de focas en Latinoamérica aplaudiendo ese maltrato, hijueputas.