me alivia tanto como me tortura tener siempre presente el malentendido inevitable de la comunicación. oscilo entre el sobreexplicarme con la fantasía de que el otro entienda y el silencio cómodo si total el otro no va a entenderme nunca. el psicoanalisis me arruino la cabeza
cuando estas re contra ensimismado y de repente tenes una ráfaga de lucidez donde te percatas que sos bastante insignificante pero dura 5 minutos y después volver al ensimismamiento
cuando estoy sobregirada de pensamientos medios fuleros, paro la pelota, veo y siento como me aman las personas que me aman y me doy cuenta que todo lo demás es nada. Algo debo haber hecho bien para que haya tanta incondicionalidad a mi alrededor