La hipocresía de algunas personas es tan descarada que son capaces de hablar de lealtad, respeto y valores como si fueran ejemplo de ello, cuando en realidad viven cambiando de cara según les convenga.
Quiero felicitar a este Guerrero anónimo que se plantó en el tribunero y les dijo en la cara a los porteños y al fútbol argentino lo boludos que se ven hablando de Central y Di María.