Soy más contrario al PSOE que tú. Pero los ataques desde Marruecos, Israel y EEUU no son al PSOE ni a Pedro Sánchez, sino a España. Y pensar que esos ataques terminarían con un cambio de gobierno es ingenuidad. Además, si Sánchez acierta en algo se reconoce y punto. Y con su posición respecto del conflicto palestino-israelí, de la guerra de Irán contra Israel y en el retomar buenas relaciones con Argelia, son todas acertadas. Además, todo ello en conjunto ha hecho que la imagen internacional de España haya alcanzado un prestigio altísimo. Lo ha hecho Sánchez, ¿y? Los que veis la política española desde posiciones partidistas estáis siempre en el error.
Arjantin Milli Takımı, eskiden böyle çirkef ve kaba bir imaj taşımıyordu; bu dönüşüm, Stanford Hapishane Deneyi’nde olduğu gibi, küçük kötülüklere göz yumuldukça adım adım gerçekleşti. Turnuvanın başında masum görünen fauller, itişmeler ve hakemlere baskı gibi davranışlar, zaman içinde görmezden gelindikçe normalleşti ve büyüyerek bütün dünyanın nefret ettiği, sportmenlikten uzak, kaba saba bir takım kimliğine evrildi. Kötülük yapanı görmezden gelmek, onu cesaretlendirir ve daha da kötüleştirir; çünkü cezasızlık, sınırları belirsizleştirir ve ahlaki çürümeyi hızlandırır. Bu nedenle acil adalet, hem sahada hem hayatta vazgeçilmezdir: küçük ihlalleri anında cezalandırmak, büyük faciaların önünü keser, adaleti tesis eder ve toplumları ya da takımları, yavaş yavaş çürümekten korur.
Recibo con mucho pesar la noticia de la muerte de Soledad Gallego Díaz. Nuestros caminos ya se habían alejado cuando la nombraron la primera directora de ElPaís. Pero trabajé 22 años con ella y fue, como subdirectora y siempre, una jefa, compañera y amiga inteligente, lúcida, generosa y libre.
Cuando dejé ElPaís durante el asalto de los mediocres mercenarios del zapaterismo muchos excompañeros se me cambiaban de acera para no saludar y no ser vistos conmigo. Ella siguió conmigo tan cordial como siempre cuando coincidíamos en algún rincón madrileño.
También en las épocas más duras cuando los excompañeros desaparecieron, en Telemadrid me pinchaban las ruedas y los wyomings y compañía lograban que se me insultara a cada paso que daba por las calles de Madrid.
Cuando anuncié que dejaba el periodismo activo para integrarme en el proyecto internacional de VOX, Sol Gallego, ideológicamente a la izquierda de todos los amanuenses oportunistas del panorama mediático español, fue la única periodista de España que me llamó y pidió una entrevista para El País. Jamás lo han hecho otros supuestamente más cercanos durante muchos años, en trato, posiciones políticas e ideología.
Descanse en paz, Soledad Gallego Díaz, una gran señora del periodismo, a quien su ideología jamás impidió ser una bellísima persona.
Trump: “Me hice tres pruebas cognitivas. Saqué sobresaliente en todas, por cierto. Soy el único presidente que se ha hecho una prueba cognitiva. No creo que Obama pudiera aprobarla. La primera pregunta es muy fácil: hay un león, una jirafa, un oso y un tiburón. Te dicen: ‘¿Cuál es el oso?’”
Trump acaba de explicar con orgullo una prueba médica diseñada para detectar señales tempranas de demencia como si fuera un test de inteligencia.
Le han hecho tres. Presume de haberlas aprobado. Y aun así, parece que no ha entendido de qué iban.
He escrito en @Letras_Libres esto, que habla sobre Torrente para hablar de lo que no es Torrente, si es que aún hay algo en la vida que no sea Torrente.
https://t.co/EY1aiyZbZ1
La imagen de la obscenidad. Un crimen de genocidio normalizado y presentado como negocio en el Foro Económico Mundial de Davos: sin rendición de cuentas, sin reparación, sin derechos para los palestinos, con más colonialismo.
El exhibicionismo del capitalismo depredador
He perdido la cuenta de los tuits con los que venezolanos me han respondido hablando de RTVE como "TelePedro". Creo que es otro caso de pretender equiparar situaciones de países que no tienen nada que ver, y RTVE no es VTV ni Telesur:
Sus 15 consejeros han sido elegidos por 6 partidos políticos distintos según la configuración del Congreso y el Senado de España, y 6 de ellos, por la derecha; en sus informaciones se cubren las declaraciones de todos los partidos relevantes, con órganos internos de profesionales que velan por la independencia, la objetividad y la veracidad de las mismas, y en todas las tertulias de análisis político participan periodistas de medios privados con línea editorial de izquierdas y de derechas.
Esta dinámica, mejorable pero la normal en medios públicos decentes, es inconcebible en la televisión venezolana, donde todo es propaganda del chavismo y jamás se ve ni la sombra de un opositor.
Pero, si queréis referencias de entes públicos españoles más cercanos a ella, os puedo nombrar varias televisiones autonómicas que no están controladas con mano de hierro por la izquierda precisamente y que harían vomitar a una cabra de la vergüenza ajena.
Desde que tú no me quieres
yo todos los días me muero.
Y alimento, con mi carne,
en Monfragüe buitres negros,
en Monfragüe buitres negros.
Robe Iniesta🪽
Colonos israelíes bloquean la entrada de ayuda a Gaza.
Uno de ellos usa el carrito de su bebé como barrera humana.
No hay metáfora más cruda sobre lo que significa criar en el odio.
Al menos once muertos, incluidos siete niños, en un ataque israelí en ciudad de Gaza pese al alto el fuego
El Ejército de Israel confirma ataques contra supuestos terroristas en el sur de la Franja
https://t.co/bWh8sUF9q2
La identidad, cuando se erige como principio rector de la vida política se convierte en una frontera. Bajo la apariencia de emancipación, instala un nuevo orden de jerarquías, donde la pertenencia sustituye al argumento y el sentimiento reemplaza a la razón. Cada grupo se mira al espejo de su diferencia y olvida el horizonte común que alguna vez nos hizo ciudadanos antes que etiquetas.
En lugar de unirnos bajo la promesa de igualdad —esa aspiración de compartir un destino en el terreno neutral de lo público—, el culto a la identidad nos encierra en círculos cada vez más estrechos. Las luchas se fragmentan, los vínculos se disuelven, y la política se degrada en una disputa de reconocimientos parciales. Así, el cuerpo social se desmiembra: ya no hay pueblo, sino archipiélagos de yoes que exigen ser vistos, pero no quieren convivir.
Lo que debería ser un espacio de deliberación común se convierte en un campo de heridas comparadas. La idea de ciudadanía, que iguala, cede ante la identidad, que distingue derechos y deberes y exige privilegios. Y cuando la distinción se vuelve el único lenguaje posible, la justicia deja de ser un horizonte compartido para convertirse en una suerte de compensación a unos supuestos agravios históricos expresados a través del victimismo.
As everyone talks about the 50 Israeli hostages held by Palestinian factions, Palestinian hostages continue to die in Israeli jails: Ahmad Khdeirat died in Negev prison, where he was held without charges since May 2024: the 78th Palestinian to die in Israeli custody since Oct7.