Dios nuestro, gracias por esta nueva semana. Estamos listos para empezar este día de tu mano. Sabemos que nos darás lo mejor en todo momento. Llena nuestra vida de tu fuerza para hacerle frente a todas las dificultades.
Dios nuestro, seca nuestras lagrimas, sana nuestras heridas, ayúdanos a tener paz en el corazón. No queremos seguir llevando cargas que no nos pertenecen y que nos hacen ser infelices. Ponemos todo lo que somos en tus manos. Sabemos que en ti todo es tranquilidad. Bendito y alabado seas.
Dios nuestro, gracias por esta semana que casi va terminando. Gracias por tu compañía, por hacernos sentir bien, por darnos la alegría que nuestro corazón necesita para salir adelante y ser un poco más felices. Bendice siempre a las personas que amamos.
Dios nuestro, gracias por la vida que nos concedes todos los días. Te pedimos que en esta noche nos hagas descansar tranquilamente. Como el salmista, confiamos en que tú eres nuestra luz y nuestra salvación en todo momento, nuestra vida está en tus manos. Amén
Dios nuestro, que nunca nos falte el deseo de ser mejores, de salir adelante y de vencer todos nuestros miedos. Tú nos llenas de tu Espíritu Santo y nos permites ir hacia adelante en todo tiempo. Gracias por hacernos felices y darnos siempre lo mejor. Te amamos y viviremos este día con esperanza.
Dios nuestro, que este nuevo día sea la oportunidad para dejar a un lado los resentimientos que no nos dejan ser felices y vivir tranquilos. Danos la serenidad que nuestro corazón necesita para hacerle frente a las situaciones de la vida. Estamos en tus manos.
No esperes a que vengan a otros a recordarte todo aquello de lo que eres capaz, si antes tú no crees en ti. Empieza por aceptar que cuentas con capacidades para salir adelante y ser feliz.
Concéntrate en lo que puedes controlar de tu vida. Hazlo con inteligencia y firmeza. Y confía en Dios para que aquello que no puedes controlar sea de bendición para ti.