Hay jóvenes valientes que, en sus Termópilas particulares, no se rinden aunque la infame gentuza política que les destruye el futuro obstaculice, por activa o pasiva, su educación y su cultura. Ellos siguen peleando, aunque casi nadie los ayuda. Por lo menos, veámosles las caras.
Ahora que llega Navidad, háganme (háganse) un favor. Sherlock y Rumba no son peluches desechables. No compren, no adopten a seres nobles como éstos si no son capaces de hacerse responsables de ellos toda la vida. Le deseo todo el mal del mundo a quien los traiciona y abandona.
Elorza Odón, uno de los sujetos más tóxicos que ha padecido la política vasca. Su obsesión, salir vivo de los años de plomo y que le quisieran los verdugos. Consiguió que San Sebastián, de donde fue alcalde malo y eterno, pasara de capital de la resistencia a Eta a la rendición.
El filósofo Jean-Paul Sartre lo dijo en el siglo pasado con una frase contundente: “Estamos condenados a la libertad”. Es decir, somos libres pero no disfrutamos de libertad para renunciar a la libertad.
Sostenerse en la alegría es el equilibrismo más arduo, pero el único capaz de conseguir que todas las penas humanas merezcan efectivamente la pena. A eso llamamos ética: a penar alegremente.
En este año que nos ha parecido tantas veces inhumano, necesitamos con urgencia reivindicar los cuidados, las humanidades, el derecho al duelo, el valor de la historia, la colaboración, la deontología, las palabras curativas, la filosofía.
Mi agradecimiento infinito a @selat_org.
Es una pena que este cartel haya ensuciado una serie tan esperada. El respeto y el amor con el que @FernandoArambur escribió la novela debe primar en esta versión televisiva.