Y pensar que ya me había resignado a que Francisco no me pidiera y ese día que lo hizo me dijo las palabras más bonitas que me han dicho en toda mi vida, y ese es mi por qué
Te toqué el alma y te volví loco desde la primera vez que nos vimos, te enseñé la felicidad y tranquilidad en tu mundo de locos, por eso siempre seré diferente.