Una parte de mí me dice que haga caso a lo que me hace sentir mal, que estoy a tiempo de irme; otra parte me dice que quizá solo son malos ratos, que mejorará.
me impresiona la rapidez con la q paso de querer comerme el mundo de todas las formas posibles a querer pudrirme y descomponerme en una cama por el resto de la eternidad