Cuando Virgina Woolf dijo: “Hay una especie de tristeza que surge cuando se sabe demasiado, cuando se ve el mundo como realmente es” describió perfecto lo que significa crecer.
Enamoro a Benedict Bridgerton dos veces, le rompió el corazón, lo echó, lo hizo ponerse en contra de su familia y la sociedad. Se lo tiró bien agusto. Por ella le cambio el nombre a su casa. Desató la guerra de los criados en Mayfair y traía a su madrastra obsesionada. Icono.