—En tiempos de guerra no es muy inteligente venir a una corte enemiga, @DRUNKENSAlL0R —con la cara medio tapada, en la calle. se la distingue, si eso, por las visibles marcas en los pies descalzos. A él lo ha pillado de lleno—. Sin acritud.
@DRUNKENSAlL0R » hoy no viste de noble, pero que nunca se deshace del dorado en el pelo, en el cuello, en los ojos. Faria que se gira al invitado, que parece estar algo menos tensa, un puntito al menos, si puede ser.
—Puedes estar tranquilo —dice, finalmente—. Solo un Bonhira puede entrar »
@DRUNKENSAlL0R » termina el camino entre esas paredes arcillosas solo cuando se planta frente a la abertura de una parte de pared. Respira.
—Métete —así, sin contexto. No es una abertura muy grande entre las rocas, lo suficiente para que quepa un cuerpo humano agachado—. Solo será un »
@DRUNKENSAlL0R » mientras añade un “técnicamente” mental—, sino un túnel, más bien. Una forma de comunicar. Ahora mismo estamos bajo tierra.
Gira un poquito la cabeza para mirarle de reojo y añadir:
—Aunque si prefieres quedarte con Armand…
@DRUNKENSAlL0R No es que evite ese tipo de conversaciones, que también —es cuestión cultural—, sino que prefiere llegar antes de que sea muy tarde. Allïz ha aprendido a pasar tiempo sin su madre, pero Faria sigue viviendo por él: que esté bien es su prioridad.
—No es un pasillo —intercede »
@DRUNKENSAlL0R » segundo a echarle un vistazo. Como si aún estuviese ahí—. Debemos seguir. No podemos estar por ahí cuando se ponga el sol.
El roce de sus dedos lo ignora, finge que no ha sucedido. Simplemente camina porque la vida le ha obligado a hacerlo sin cadenas pero sobre brasas.
@DRUNKENSAlL0R Le sostiene la mirada durante unos eternos segundos. Los ojos de Faria en ese estado siempre han sido como los de un lagarto en el desierto. Como cristales.
—Igual que lo estás haciendo ahora. Ya —masculla dándole la espalda, o intentándolo momentáneamente, pues se gira medio »
@DRUNKENSAlL0R » recuerda más de lo que imaginaba, y se zafa con lentitud de su agarre. La mirada es de cautela.
—Aquí habrías corrido aún más peligro —añade, un deje de solitud en su rostro. Hace una pausa—, hasta que no tienes un título es difícil hacer nada por nadie.
@DRUNKENSAlL0R » dicho, pero se mantiene quieta como un objeto inanimado o un animal enfermo. Le brillan un poco los ojos en la penumbra. Aguanta el aire sigilosamente.
—Nadie quiere ir a la guerra —responde, abatida—, nadie quiere enmendar sus pecados.
Se pone al fin algo más recta, porque »
@DRUNKENSAlL0R » estamos vendidos. Podríais haber vivido adecuadamente.
El fuego crepita en la pared. Ni siquiera llega a poder formar casi sombras porque no es apenas grande.
—Nosotros tendríamos que haber perecido hace mucho.
@DRUNKENSAlL0R » Di algo sobre mi, que sabes donde vivo o a quién conozco. Protégete, Allard, por el amor de todos los dioses. Véndeme —le increpa, subiendo algo más el tono del habitual—. Hay cosas que tienes en tu mano. Salva tu vida o la de los tuyos. A nadie le importa si lo haces. Todos »