Yo dudo que el mundo entienda esta vaina de ser venezolanos, que andamos por ahí rotos, sin democracia, sin libertad, con una orfandad impuesta. Extrañando una casa a la que no sabemos si vamos a volver, planificando el futuro con gente que no sabemos si volveremos a ver
Cada botella de agua donada proviene de un venezolano que no tiene agua en su casa.
Cada linterna es de un venezolano que padece apagones de 8 horas.
Cada bolsa de comida es de un venezolano que gana menos de un dolar al mes de salario mínim.
Cada medicina es de un venezolano que tiene que elegir si ese mes compra las pastillas o come.
Cada pieza de ropa es de un venezolano que, probablemente, lleva ya varios años sin estrenar.
Por eso es que jamás podrán rompernos como nación, como gentilicio:
Porque nuestra solidaridad es tan fuerte, está tan incrustada en nosotros, que no se detiene a ver la necesidad propia a la hora de atender la mayor necesidad del otro. Porque toda nuestra ayuda proviene de un pueblo al que no le sobra nada.
Somos un pueblo con muchas virtudes: nuestro sentido del humor, nuestra alegría, nuestra fuerza.
Pero quizá una de las mayores es nuestro sentido de comunidad. Para nosotros, la solidaridad no es un excedente: es nuestra norma. "Donde comen 4, comen 5" nunca fue para nosotros un cliché, sino una forma de vivir.
Saldremos de esta, juntos, unidos, y más fortalecidos. Como salimos de tantas otras en el pasado.
🇻🇪🇺🇸 | María Corina Machado:
"Si yo creía que se lo merecía en octubre, ¡imagínate ahora!. Tan pronto como supe que nos habían concedido el Premio Nobel de la Paz, ¡se lo dediqué al presidente Trump! (...) Porque en ese momento creí que se lo merecía. Y mucha gente, la mayoría, dijo que era imposible lograr lo que acaba de hacer el sábado 3 de enero".
"Creo que le ha demostrado al mundo lo que quiere. Es decir, el 3 de enero pasará a la historia como el día en que la Justicia derrotó a la tiranía. ¡Es un hito! Y no sólo es enorme para el pueblo venezolano y nuestro futuro, creo que es un gran paso para la humanidad, para la libertad y la dignidad humana".
@laureanomar Siempre se puede tener una opinión. Pero no nos adelantemos, dejemos que la estrategia de USA limpie porque la inmundicia es mucha. Luego nos preocupamos. De momento apoyo incondicional a USA. Mejor eso que dar oxígeno a asesinos, narcotraficantes y malandros.
Conmovida que tanta gente se preocupe por el petróleo de mi país pero no por los 1000 presos políticos torturados en el Helicoide y por los 8 millones de desplazados alrededor del mundo. Gracias 🤡
A mí también me gustaría que bastara ganar las elecciones para expulsar a Maduro. Y que el derecho internacional acabara con la invasión rusa de Ucrania. Pero la realidad dice que la fuerza militar es imprescindible para la democracia. Es muy antiguo: 1939 sin ir más lejos.
Televisión Española manda «fuerzas para estos duros momentos para América Latina»
¿Qué duros momentos?
¡Estamos todos los latinoamericanos contentísimos!
Los «duros momentos» es justamente a lo que se le está poniendo fin.
🔴 Sobre una intervención en Venezuela, José Antonio Kast destacó que “si alguien lo va a hacer, nos soluciona a nosotros y a todo latinoamérica un problema gigantesco. El que lo haga va a contar con nuestro apoyo”.
Que bien votamos los Chilenos
El mundo está en shock: el dueño de la fiesta y sus camareros han decidido dejar de servir gratis
Durante décadas, Estados Unidos compró a todos, sostuvo déficits colosales y mantuvo a flote la economía global, mientras otros países disfrutaban de la comodidad de exportar sin restricciones y de ventajas injustas.
De hecho, el ascenso económico del régimen comunista chino es, en gran medida, resultado directo de la política comercial estadounidense.
Ahora que Trump propone reciprocidad en los aranceles —una medida que busca reindustrializar el país y recuperar empleos—, el capital especulativo entra en pánico, las bolsas se desploman y los parásitos geoeconómicos se desesperan.
Pero, en el fondo, el pánico no se debe al supuesto “caos económico”.
Se debe al fin de la fiesta gratuita.
¿La mejor manera de explicarlo? Una caricatura:
Imagina una fiesta lujosa en un gran salón.
¿Los invitados? Los países del mundo.
¿El anfitrión y los camareros? Por supuesto, Estados Unidos.
Durante décadas, esos camareros sirvieron champán, caviar y exquisitos aperitivos —todo a crédito o incluso gratis.
Los invitados brindaban, bailaban, aplaudían la generosidad americana… y todavía se quejaban de la temperatura del vino.
Hasta que, un día, el dueño de la fiesta se cansó.
Ordenó a sus camareros cobrar un precio justo.
Se quitó el esmoquin, se puso una chaqueta de mezclilla, tomó el micrófono de la banda y anunció:
“A partir de ahora, cada quien paga lo que consume. Y si quieren vender aquí, también tendrán que comprar aquí.”
El salón quedó en silencio.
Los especuladores dejaron caer sus copas.
Los burócratas escupieron el foie gras.
La orquesta de los mercados financieros perdió el ritmo.
De pronto, el anfitrión y sus camareros pasaron a ser “los villanos”.
Pero en el fondo, todos sabían que la fiesta se había vuelto insostenible.
Solo que nadie quería ser el primero en marcharse.
La justicia, cuando llega, suele incomodar a quienes siempre vivieron del privilegio y a costa de otros.
Pero quizá ha llegado la hora de que el mundo aprenda a pagar su propia cuenta.
Y hay que decirlo: Trump fue honesto desde el inicio. Ya en su campaña anunciaba que esta fiesta a expensas de Estados Unidos se acabaría.
Lo más surrealista —y casi cómico— es ver a los ideólogos de izquierda amenazando con “represalias”.
Es como un mendigo que se queja porque su benefactor ha reducido las donaciones, debido a que su familia creció y sus gastos también.
El mendigo exclama indignado:
“¿Vas a hacer recortes… ¡con mi dinero?”
Ese es el nivel de cinismo que el mundo está presenciando hoy.
Estos maduristas-chavistas que insultan cuando uno dice algo que no les gusta, insultan pero no refutan, es bueno que tengan algunos datos:
1.- Casi un tercio de la población se ha ido, huyendo del régimen- récord mundial (8 millones de venezolanos).
2.- Maduro destruyó el 82 % del PIB en 6 años - otro récord mundial.
3.- Venezuela tiene la inflación más grande del mundo
4.- El país con las reserva de petróleo más grandes del mundo y una gigantesca capacidad de refinación ni produce suficiente petróleo ni lo puede refinar y convertirlo en gasolina.
5.- Entre 200 y 300 presos políticos, récord en violaciones de derechos humanos, ninguna Libertad de expresión.
6.- Lo que era el mejor sistema eléctrico de América Latina hoy es chatarra.
7.- El antepenúltimo peor salario mínimo del mundo.
8.- Los peores índices de desnutrición, deserción escolar y salud del continente.
9.- El penúltimo país más inseguro del continente.
Eso y más es el Socialismo del Siglo XXI
Una crisis que sigue aumentando silenciosamente.
Más de 7,7 millones de venezolanos han huido de Venezuela por la Emergencia Humanitaria, la crisis política, violaciones de DDHH y falta de vida digna que aún vivimos.
En mayo 2023 la cifra rondaba los 7,32 millones.
El número total podría ser mayor, pero recordemos que algunos gobiernos regionales no toman en cuenta a venezolanos con estatus migratorio irregular.
La crisis migratoria venezolana no puede pasar al olvido ni normalizarse, necesitamos acciones urgentes.
@IdaniaChirinos Un caso de lo que define Moisés Naim como posverdad: “enturbiar las aguas hasta hacer que sea difícil distinguir la diferencia entre la realidad y la falsedad”