Patxi López: "por qué nos odian tanto? Qué hemos hecho?"
(Se agradece RT por el curro que me ha llevado recopilar algunas mierdas de este gobierno, que son infinitas)
@JorgeSa57195179@capTercio La Cruz Roja española está financiada con el dinero de todos los españoles. El 92 % recibido es para pagar a los "altos directivos".
Desconozco el autor, pero me parece un ejercicio de empatía inmejorable:👇
“Queridos musulmanes de España:
Mi familia y yo hemos decidido mudarnos a un país musulmán. Todavía no hemos elegido cuál — seguimos comparando cuál ofrece el mejor paquete de beneficios.
Naturalmente, todos mis vecinos quieren venir también. Y los vecinos de mis vecinos. Y sus colegas. Y los colegas de sus colegas. En nada, medio país aparecerá con maletas y un vago sentido de derecho adquirido.
Como una gran comunidad cristiana, necesitaremos unos pequeños ajustes:
Por favor, empezad a construir iglesias inmediatamente. Iglesias de verdad, con campanas. Campanas bien fuertes, que se oigan desde la plaza del pueblo.
También necesitaremos cerrar ciertas calles una vez al año para nuestras procesiones. Tranquilos, no es cinco veces al día — no somos animales.
Cada supermercado debe tener cerdo de verdad, jamón serrano, chorizo, panceta y fabada en lata. Ahora somos minoría, así que tendréis que ser comprensivos y acomodaros a nuestro estilo de vida.
Traemos todos los perros. Esperad muchos Labradores felices dejando regalitos en vuestras aceras. Necesitaréis parques caninos, y tendréis que sonreír mientras los paseamos delante de vuestras mezquitas.
Ya que estamos, vuestras fiestas religiosas son un poco… demasiado. Podrían ofender a la comunidad cristiana, así que agradeceríamos que las eliminarais discretamente. Gracias.
En escuelas y lugares de trabajo, nuestros niños y empleados deben poder llevar crucifijos grandes, comer bocadillos de jamón en la cantina y, en general, irradiar vibra cristiana sin que nadie se escandalice.
También exigimos salas de oración en cada edificio, además de traductores porque no tenemos intención de aprender árabe.
Si algo de esto se rechaza, por favor enviad una lista de direcciones de comisarías para poder denunciaros por discriminación, cristianofobia y mala leche en general.
Una cosa más: si mis hijos queman vuestra bandera porque España acaba de ganar un partido de fútbol, por favor sed comprensivos. Les echaré una bronca muy seria. Incluso podría hacer que escriban “perdón” 50 veces.
Por último, queremos beneficios generosos, vivienda gratuita y dinero de bolsillo mientras “nos integramos” durante las próximas tres generaciones. Trabajar es opcional, obviamente. También queremos beber alcohol y apostar de vez en cuando en las carreras de caballos.
Y cuando hace buen tiempo nos gusta ir sin camiseta. Tened paciencia. Ya os acostumbraréis.
Agradecemos vuestra tolerancia por adelantado. Al fin y al cabo, ¡la diversidad es nuestra fuerza!
Atentamente,
Un Cristiano Muy Razonable”
Mientras no paran de atacar a Ayuso…
Ella:
• Está en el puesto de mando
• Pidió la emergencia nacional
• Ha reclamado más medios aéreos
• Ha trasladado a cientos de ancianos y personas con discapacidad a otras residencias
• Está reubicando a mayores en otros centros y hospitales
• Prioriza salvar vidas por encima de todo
• Ha activado albergues masivos (Navalcarnero, Leganés, Móstoles, Villaviciosa…)
• Ha desplegado 5 puestos sanitarios avanzados del SUMMA 112
• Ha centralizado traslados y camas desde el Hospital Zendal
• Mantiene operativo el Es-Alert y refuerza comunicaciones
• Protege a familias, enfermos y ganaderías de la zona
Pero el Gobierno, sus medios y sus perroflautas de redes prefieren ir a por ella en plena catástrofe en vez de ayudarla a gestionar.
Al Illuminati de Moncloa:
El cambio climático no enciende los montes.
Los incendios necesitan tres cosas: calor, oxígeno y combustible.
El cambio climático puede agravar el calor y la sequedad, pero no crea el combustible ni prende la mecha.
En España la mayoría de los grandes incendios tienen origen humano y se alimentan de montes mal gestionados, abandono rural y acumulación de biomasa.
Hablar solo de “cambio climático” tiene una ventaja política perfecta: es echar la culpa a lo que no se puede controlar a corto plazo, mientras se elude lo que sí se puede controlar… el combustible.
Ignorar la gestión forestal, los cortafuegos, el pastoreo y la prevención es una forma de eludir responsabilidades concretas.
Podemos debatir cuánto influye el clima en la intensidad.
Atribuir la causa principal al cambio climático es científicamente incompleto y políticamente cómodo.
Deja de vender humo y gestiona el monte.
There was an elderly man, probably over eighty years old, standing in line at the ATM. I quietly took my place behind him, observing him discreetly. When it was finally his turn, he pulled out an envelope, probably filled with cash.
Right away, I could tell something was wrong. He kept touching the screen repeatedly, looking confused and disoriented. He couldn’t complete the transaction. At one point, he turned toward the growing line behind him, looked at me, and with a shy yet dignified gesture, asked for help.
I approached him gently. He nodded and, almost whispering, said, “Please.” His kindness struck me deeply. I helped him with all my heart, explaining step by step where to press, but without ever touching his money. I didn’t even want to brush against a single bill — out of respect, delicacy, and to avoid any misunderstanding.
He wanted to make a deposit. I guided him through the process, and calmly, he managed to enter the amount. He completed the transaction with a small smile of satisfaction. I showed him where to press to finish everything, and once it was done, we stepped aside to make room for the others waiting.
He thanked me with a gentle look. I smiled back and told him it had been a pleasure. But before I could leave, with a gesture that tightened my heart, he slipped his hand into his jacket pocket, took out his wallet, and offered me a 10-euro bill.
I was surprised, almost speechless. I immediately refused. “Please, it’s really not necessary.” But he insisted. He wanted to buy me breakfast as a way of thanking me in his own way. I looked into his eyes, thanked him warmly, but I simply couldn’t accept. He put the bill away, thanked me once again, and we said goodbye.
As I watched him walk away, I felt a knot in my chest. A deep sadness. I thought about him, and about all the elderly people left alone in front of a world that is becoming more and more digital, cold, and inaccessible.
They — our fathers, our grandfathers — built the country we live in today. And now they find themselves excluded, lost in front of a screen, at the bank, in hospitals, in public offices. They can no longer access the very services they helped create after a lifetime of work, sacrifice, and responsibility.
And what about us? Where are we? What does it really cost us to stop for five minutes to help them, to make their day a little lighter?
It is painful to see these people abandoned, forgotten, ignored. All this technology is making us lose what matters most: our humanity. We are becoming cold, distant, inhuman.
Those who govern should act immediately. It is unacceptable to treat people this way after they have given everything for their entire lives. It is shameful.
We have filled the world with innovation, but we are emptying our hearts.
Sometimes, a small gesture is enough to remind us who we truly are. And perhaps, in those five minutes, we can rediscover a little of the kindness that makes us human.
— Enrico Tili