En 1995, Steve Jackson publicó Illuminati: New World Order (INWO), un juego de cartas satírico sobre élites, manipulación, poder y control de gobiernos, medios y sociedades.
Entre sus cartas aparece "World Cup Victory" (Victoria en la Copa del Mundo).
Su texto dice:
"Juega esta carta en cualquier momento para otorgar +10 de Poder o Resistencia (a tu elección) a cualquier Nación que controles."
"...a cualquier Nación que controles."
Este domingo se disputa la final del Mundial: España 🇪🇸 vs Argentina 🇦🇷.
Resulta llamativo que una carta publicada hace 30 años muestre a un futbolista vestido de celeste rematando de cabeza, con otro futbolista vestido de rojo justo detrás en la misma jugada.
Además, Argentina llega a esta final envuelta en una enorme polémica en redes sociales. Durante todo el torneo han circulado acusaciones de arbitrajes favorables y teorías que sostienen que el campeonato estaría condicionado por intereses políticos y geopolíticos.
Entre ellas, algunas publicaciones incluso han llegado a presentar a Argentina como un aliado estratégico de EE. UU. , Israel, la empresa Palantir de Peter Thiel y a especular con que un triunfo mundialista sería el premio por dichos servicios.
No existen pruebas públicas que demuestren esas afirmaciones, pero el debate ha sido constante.
En ese contexto, resulta inevitable que algunos vuelvan la vista hacia una carta publicada hace tres décadas cuyo efecto consiste en conceder beneficios a cualquier Nación que controles.
Cada uno que saque sus propias conclusiones.
Ahora te toca a ti. ¿Qué interpretación le das a esta carta publicada hace 30 años? Te leo.
Esta es una foto de Messi a sus 20 años en 2007 alzando a un niño recién nacido: Lamine Yamal.
La foto ocurrió en 2007. La UNICEF hizo una rifa para tomarse una foto con un jugador del Barcelona en el barrio Roca Fonda, en Mataró, y se la ganó la familia de Lamine.
Y por eso Messi, llegó hace 19 años al Camp Nou a tomarse fotos con un niño dentro de una bañera.
La foto la tomó Joan Monfort, un fotógrafo freelance de la Agencia AP. Dijo en una entrevista con The Athletic que el momento fue díficil: Messi era muy tímido y no sabía como alzar a Lamine.
Este momento es simbólico: es ver al mejor jugador de la historia, todavía sin serlo, bautizando al que sería su relevo generacional 20 años despues. Y en el Camp Nou.
¿Qué probabilidad había?
La misma de que el último partido de Messi en un Mundial fuera en una final contra ese bebe inofensivo.
No solo en la vida, sino en el fútbol, tiene que haber algo más.