Todo pasa, un día despertarás y el corazón estará tranquilo, sin dolor, sin angustia, la mente en paz, enfocado en ti, entonces ya fue, ya acabó, volviste, volviste a brillar, a ser tú.
"Hice todo el ruido que pude: hablé, grité, expliqué, pedí, insistí, me despedí mil veces y esperé a que todo mejorara. De verdad no quería irme, hasta que mental y físicamente no pude más."