- Naces.
- Creces.
- Limpias los cristales de tus lentes.
- Te das cuenta que aún siguen empañados.
- Vuelves a limpiarlos.
- Miras a trasluz y siguen sucios.
- Vuelves a limpiarlos.
- Te das cuenta que están rayados.
- Te acomodas los lentes con el dedo.
- Mueres.