Los tiempos de Dios no sólo son perfectos: son justos, sabios y siempre llegan cuando el corazón está listo para agradecer lo que un día pidió llorando
EL NIÑO DORMIDO EN LA SILLA?? LAS PELADAS PINTANDO LAS UÑAS???? LA SEÑORA DE LA TIENDA???? LOS QUE ESTABAN ECHANDO MACHETE???
GRACIAS DIOS MÍO POR PARIRME EN LATINOAMÉRICAAAAAA