ayer me tocó despedir a la mujer de mi vida: mi abuela. la que en gran parte hizo que yo herede el amor y la pasión por la música. ella, fiel “nena de sandro” y amante de todo tipo de música popular argentina.
siempre entendió lo que es seguir a tu ídolo por diferentes provincias, pasar horas escuchando su música, y sobre todo: cantar para ahogar las penas. básicamente lo que soy. lo que me enseñó y la herencia que me dejó.
cada vez que yo le contaba que iba a viajar a otra provincia para ver a airbag, me daba un “cachito” de plata a escondidas, como cuando yo era chica, como si fuese todavía un secreto y una complicidad entre ambas, y me decía al oído algo como:
“tomá, para que vayas a ver a tus chicos”.
me duele el cuerpo y el alma imaginarme tratando de sobrevivir en un mundo en donde mi abuela no esté para ser mi pilar, mi lugar seguro a donde correr cuando la vida queme un poco, en donde no escuche su risa, ni compartamos siestas y mañanas de anécdotas y música.
me invade el miedo a olvidar el sabor y aroma de su comida casera. el miedo a no encontrar otros ojos en este mundo que me miren con el mismo amor con el que me miraban los suyos. el miedo a olvidar su voz.
siempre cuento con emoción algo que me heló la sangre toda la vida (para bien), y es que su nombre era PILAR, pero desde que nació, su apodo también era POROTA. si, una puta locura. no sé por qué, pero siempre me aferré a esa coincidencia, llena de una magia muy significativa, por lo menos para mí.
hoy me toca sacar los cuchillos otra vez, y afilarlos como nunca para dar la batalla más difícil de mi vida: intentar seguir acá sin ella.
y voy a poder, aunque hoy todo sea oscuridad y sienta que no puedo, voy a poder porque ella me enseñó a ponerle el pecho a la bala, a no aflojar. a meterle garra.
hoy no quiero más saber de mí, pero sigo por vos, Porotita.
te llevo en el alma, en cada canción.
en cada mate que tome a partir de ahora.
en cada té con galletitas.
en cada caramelo butter toffee de chocolate.
en cada sueño que voy a cumplir, de los que tanto hablamos.
en nunca lo olvides.
y en cada cosa de pato que vea y escuche, porque él para vos era “el pibe lindo” de la banda que sigo yo. porque obviamente, compartíamos los mismos gustos.
gracias por hacerme quien soy.
gracias por amarme y malcriarme como nunca nadie lo hizo.
gracias por cuidarme y por ser mi complice y compinche.
gracias por tantas historias, anécdotas y tanta música.
gracias por darme el amor más genuino y hermoso de mi vida.
sos eterna en mi y en todos los que te amamos.
se terminó el dolor.
descansá abu, te lo mereces.
brillá en la eternidad y por favor, no me sueltes. no me dejes caer.
Amorxxxxs ,no se ocupen de salir bien en las fotos,,traten de salir bien en las radiografias ,en las ecografias y de terapia intensiva,lo unico importante es la salud ,tu templo sagrado ,amo mi salud ,cuidense
Aunque no te guste o interpele, cuando el pueblo está conmovido por la partida de un referente popular tenés que cerrar el orto para no quedar como un pelotudo que se quiere mostrar diferente y superior por ver la que otros no ven. En la magnitud de tu intrascendencia, molestás
Carlos Alberto Solari debe ser el cantautor que más le escribió a la muerte. Mierda que nos diste letra para enunciar todo lo que estamos sintiendo ahora. Gracias, Indio.