El amor nos deja expuestos a la espera, al deseo, a lo que no puede asegurarse del otro. Nos coloca en la incertidumbre, sin saber cuánto puede durar ni qué puede cambiar. No hay manera de amar sin quedar, al menos un poco, a merced de aquello que el otro puede o no dar.
la experiencia femenina de que la gente traspase tus límites constantemente y que tu mayor preocupación sea encontrar una forma de comunicarlo sin incomodar a los demás
Hay mucho encanto es saber inducir al otro a relajarse desde el humor. Tiene mucho de seducción. Sin reclamos, solo con actitudes espontáneas. Hacerse reír mutuamente no solo es afrodisíaco. Armoniza el vínculo a tal grado que se buscan mutuamente para regularse
yo genuinamente no quiero ser buena con ningún varón pq ellos ya tienen la suerte de q cada mujer q conozcan sea mejor q la anterior pq las mujeres buenas abundan y nosotras tenemos q elegir entre te pego una piña o te pego los cuernos y yo no voy a ser parte de eso
Admiro profundamente a quienes han hecho de la amabilidad una forma de vida y no una estrategia para conseguir algo a cambio. A quienes ayudan sin calcular, tratan bien sin conveniencia y dejan un poco de luz por donde pasan. Ese tipo de bondad siempre se nota.