Me quedo atónito cada vez que leo este párrafo de Carl Jung:
Amar a alguien es fácil, pero amar lo que eres, lo que eres tú mismo, es como abrazar un hierro al rojo vivo: te quema y eso es muy doloroso. Por lo tanto, amar a alguien en primer lugar siempre es una vía de escape que todos anhelamos, y todos lo disfrutamos cuando somos capaces de ello. Pero a la larga, se vuelve en nuestra contra. No puedes alejarte de ti mismo para siempre; tienes que regresar, tienes que experimentar para saber si realmente puedes amar. Esa es la cuestión: si puedes amarte a ti mismo, y esa será la prueba.