Hay historias que no vivimos por el miedo constante a que se acaben, esperando a que llegue su final. Este final llegará (si tiene que hacerlo), como le llega a todo. Pero, mientras llega, ¿podríamos bailar?
Ilustración extraída de un fragmento de Estrellas que nacen al irte.
no vamos ni siquiera dos meses del año y la relevancia de todas mis decisiones ya puede medirse en la cantidad de días que somaticé con nauseas inmediatamente después de cada una
la adultez es la peor etapa evolutiva porque habitas la independencia pero conservando heridas de la infancia y al final no queda otra que seguir sin que nadie te haga dudar de tu percepción con un «no pasó nada, no pasó nada» después de caerte
Al principio poner límites parece súper complicado pero una vez le coges el royo es en plan no me tratas bien pues fuera de mi vida que pase el siguiente