Una leyenda japonesa dice que a veces lo que parece mala suerte es protección. Si pierdes el autobús, quizá evitaste un accidente. Si alguien se va, quizá está dejando espacio para quien sí debe llegar. No todo lo que se pierde es una pérdida
Los animales de la calle no eligieron vivir en el abandono; enfrentan hambre, frío y miedo cada día. No necesitan lástima, sino empatía: un gesto, un plato de comida, una oportunidad. No todos podemos adoptarlos, pero todos podemos hacer algo para ayudar. Verlos, cuidarlos y alzar la voz por ellos es el primer paso hacia un mundo más justo para todos los seres vivos.
“Protegerlos es ley. Su vida también importa.”
“YO SERÉ SU VOZ”
#YoSereSuVoz