¿Qué se le dice a alguien que se va, después de haberte regalado talento, alegría, sacrificio, compañerismo, entrega y humildad durante un montón de años? Gracias, Messi. Gracias por lo que salió bien, gracias por lo que salió mal, gracias por estar, gracias por volver. Gracias, flaco. Gracias por todo.
El 10 de agosto nos recordó lo frágil que puede ser todo.
Nos dejó miedo, pérdidas, heridas y ausencias que no se borran de un día para otro. Pero también nos mostró algo inmenso: cuando todo parecía caer, aparecieron manos.
Manos que buscaron entre los escombros.
Manos que cargaron.
Manos que curaron.
Manos que cocinaron, llevaron agua, levantaron refugios y acompañaron a quien tenía miedo.
Bomberos, rescatistas, personal médico, policías, voluntarios, vecinos, jóvenes, familias, camioneros y gente que llegó desde distintos lugares con una sola intención: ayudar.
Porque levantar una ciudad no es solamente reconstruir edificios. También es sostener a quien siente que ya no puede más, recuperar la confianza y recordar que nadie tiene que atravesar esto solo.
Todavía queda mucho por hacer.
Mucho miedo que sanar.
Pero esta tragedia también nos recordó de qué estamos hechos:
cuando tantas manos se levantan a la vez, hasta una ciudad herida puede volver a ponerse de pie.
Nos unimos para levantar al Pacífico.
De esto no salimos solos.
Salimos juntos.
#ElPacíficoSeLevanta #Cali #ValleDelCauca #Telepacífico
Una de las habilidades más difíciles de aprender en medicina es esta: saber cuándo NO hacer algo.
No pedir un examen.
No iniciar un tratamiento.
No prolongar un antibiótico.
Eso también es buena medicina.
Y es parte de lo que llamamos #HighValueCare
El feminismo existe porque los derechos de los hombres son universales, mientras los de las mujeres dependen de la religión, la geografía y las legislaturas que existan en donde viven.
Si no eres Juan Fernando Quintero pasa este video…
Del Socorro. Comuna 13. Medellín, Antioquia.
Juan Fernando Quintero Paniagua para Colombia, para el mundo. 🇨🇴⚽️
Seis horas de fútbol. Dos tandas de penales. Una utopía alcanzada. Siento que perdí el poco coeficiente intelectual que me quedaba. La Copa del Mundo es lo más grande que hay.