Algunas personas decían que Boro “no era importante”, que dejasen de buscarlo. Curioso: lo dicen sobre un perro, la misma especie que nos rescata de escombros, detecta enfermedades y busca desaparecidos. No es Boro el problema. Es la falta de humanidad y gratitud.
El día anterior a las vacaciones, la previa de un viaje, de una cita, de un concierto, los viernes, las ganas de decir te quiero antes de decirlo por primera vez, la víspera de reyes. La vida es mejor con nervios y con deseo.