no se obliga a nadie a que te escuche, a que te dedique su tiempo, a que se quede, no se obliga a nadie a que te quiera con la misma intensidad que quieres tú, porque las acciones valen más cuando las hacen por iniciativa propia y no por obligación.
Málaga la flecha me la clavaste tú a mi…
Llevo dos días diciéndoselo a mis amigos, a la gente con la que me cruzo, lo de la otra noche no fue normal. Gracias Fuengirola, de corazón!