Impedir que llegue comida a gente hambrienta o quemar los cuatro trapos de gente que no tiene nada.
No hay ninguna circunstancia, ninguna, en la que hacer esto te convierta en algo diferente a ser una PUTÍSIMA MIERDA DE PERSONA.
Hasta aquí mi opinión de extrema izquierda.
Llevamos años alertando de las consecuencias de los discursos políticos y mediáticos deshumanizantes contra población migrante. Discursos sostenidos en un racismo institucional que les da sentido. Lo que vemos ahora no es más que el resultado de la inacción frente a los mismos.
She once collapsed on stage due to the pain and had to have a partial hysterectomy in her early 30s because of the condition. Marilyn Monroe also had severe endometriosis and it was one of the things that contributed to making her life hell. Cyndi Lauper, Whoopi Goldberg too. It’s not new. I hope we find a cure in my lifetime.
Dolly Parton casi chocó su automóvil la primera vez que escuchó a Whitney Houston cantar “I Will Always Love You”.
La canción había nacido casi 20 años antes, cuando Dolly decidió separarse profesionalmente de Porter Wagoner, el hombre que había impulsado su carrera.
Como él se negaba a dejarla marchar, ella escribió una despedida y se la cantó.
Porter terminó llorando.
Tiempo después, Elvis Presley quiso grabarla. Para Dolly era un sueño, hasta que su representante le exigió entregar la mitad de los derechos de autor. Aunque necesitaba el dinero, se negó.
Aquella decisión cambió su vida.
En 1992, Kevin Costner eligió la canción para “The Bodyguard” y Whitney Houston la convirtió en un fenómeno mundial. Dolly escuchó la versión por primera vez mientras conducía y tuvo que detenerse: estaba tan emocionada que temió sufrir un accidente.
“Tomó mi pequeña canción y la convirtió en algo enorme”, recordaría después.
La versión le generó cerca de 10 millones de dólares en regalías. Dolly invirtió parte de ese dinero en un complejo de oficinas situado en un barrio históricamente afroamericano de Nashville.
Lo llamó «la casa que Whitney construyó».
Dolly escribió la canción. Whitney la hizo volar. Y entre las dos crearon una despedida que el mundo nunca pudo olvidar.
Ahora las dos nos han dejado, pero juntas hicieron que una canción de despedida se volviera eterna.
Que necesario es el trabajo de las organizaciones como Border Resistance que están en Ceuta documentando las persecuciones, maltratos, incautación de móviles y palizas a migrantes en situación de calle.
Males think they're brave enough to fight a gorilla but in reality they’re not even brave enough to tell their friend to stop making women uncomfortable.
Este chaval de Ceuta se ha enfrentado a los nazis de Núcleo Nacional que han acudido a generar odio y racismo: "Que no venga nadie de fuera a darnos clases de patriotismo. Aquí no queremos que nos dividan a musulmanes y cristianos"
Si esto te parece casualidad, justo antes de unas elecciones generales, no estás prestando atención.
Marruecos vuelve a utilizar la frontera como herramienta de presión diplomática, mientras parte de la prensa replica un discurso de "invasión" para crear incertidumbre y promover discursos racistas. El miedo moviliza votos, y hay quienes llevan años construyendo su discurso sobre ese miedo.
¿Por qué siempre dicen "hombres en edad militar" y no "hombres en edad de ser explotados en un invernadero de Almería", que es donde los acaban metiendo siempre?
No sé qué delirio es peor, creer que todo marroquí actúa como un dron teledirigido por Rabat, o creer que Marruecos, al que se le atraganta el Frente Polisario, pretende invadir una potencia militar con críos sin ninguna formación militar
Cacerías raciales de la ultraderecha apalizando menores y adultos impunemente, militares armados enviados por el gobierno progresista contra personas migrantes y una narrativa interesada que difumina la línea que separa al pueblo marroquí de sus gobernantes. ¿Qué puede salir mal?
Hacer de esto un debate entre derecha e izquierda, como están instrumentalizando algunos partidos, es exactamente lo que busca Marruecos y sus aliados: una división interna para desestabilizar el país.
Esto no es una crisis migratoria, ni mucho menos. Es una decisión política de Marruecos o de sus aliados que busca recordar su capacidad de presión ante algo que no le ha gustado y que ha hecho España.
Lo que está sucediendo lo están utilizando tanto Israel como Estados Unidos para hostigar aún más a España en su conjunto, a España como país.
La UE tampoco está mostrando ninguna solidaridad con España. Prefiere tirar de Frontex —el ICE europeo— antes que señalar a la monarquía marroquí, a la que entrega millones de euros de nuestros impuestos para gestionar el control migratorio. Una dictadura que estamos dopando.
Siempre he dicho que no se puede negociar con quien tiene una pistola encima de la mesa, y Marruecos tiene un rifle.
Tampoco la monarquía española va a pedir explicaciones a la monarquía marroquí. Sus relaciones son bien conocidas: el rey llama “hermano” a Mohamed VI.
De la misma forma que se ha llamado a consultas a Italia, se debería llamar a consultas a la embajadora de Marruecos.
El pulso político debe residir ahí: en mostrar fortaleza frente al chantaje y no hipotecar nuestra política exterior en el Magreb. Las relaciones de buena vecindad consisten en cooperación y lealtad, y hay otros países, como Argelia, que siempre lo han respetado.
Cedimos el Sáhara y la monarquía alauí no descansará hasta conseguir lo mismo con Ceuta y Melilla, no por su propio poder, sino por la fuerza de sus aliados: Israel y Estados Unidos.
Esta situación merece un debate de Estado y que se informe más allá de las posiciones de cada partido.
Si nos enzarzamos en lo doméstico para analizar la política exterior, estaremos condenados a cometer siempre el mismo error.
El marrón se lo comerán los siguientes gobiernos, da igual su color político.