Hoy aprendí lo que no aprendí en todo un semestre, aprendí a disfrutar cada día que tengo,a sonreír, a valorar a las personas que tengo a mi lado y a agradecer por todo lo que tengo. Nunca sabes cuándo va a ser el último día de tu vida, se feliz, perdona y ama al máximo.
2025 llegaste a sacudirme en todos los aspectos de mi vida, te lloré, te grité, te abrazé y hoy te agradezco porque hoy soy quién soy gracias a ti.
Debo admitir que no todo se dió a mi ritmo pero si a mi crecimiento. Pensar en como empecé y hoy ya estamos terminando el año.
Agradezco las lecciones, incluso las que llegaron envueltas en momentos dificiles.
Termino este año siendo más honesta conmigo misma, aplaudiendo mis éxitos pero también aprendiendo a permitirme descansar y no exijirme de más.
Me forzaste a entender que la salud física y mental valen oro y hay que priorizarlas ante cualquier cosa.
Me enseñaste que aunque caiga 100 veces me puedo levantar 101 veces más fuerte, porque si estoy de pie hoy es porque Dios nunca me ha soltado.
Me enseñaste que no siempre puedo tener las respuestas a todas las cosas, pero sí puedo aceptar el proceso de cada una de ellas.
Que las amistades se cuentan con una mano y a veces hay que aprender a soltar a esas personas que no nos alimentan y todo estará bien.