Mañana se viene un partido bravo. Y justo por eso vale la pena hacer una pausa.
Hace no mucho, la cosa entre el equipo y la afición estaba fría. Incluso en Estados Unidos, donde México juega como en casa, hubo partidos con entradas bastante flojas. No había ilusión.
Hoy la cosa pinta diferente.
Más allá de los resultados, Javier Aguirre logró algo que no sale en las estadísticas, volvió a unir al grupo y a reconciliar a la selección con su gente. Y eso, es un logro gigante.
Este equipo también ha respondido en la cancha, volvió a competir, recuperó protagonismo y llegó a este Mundial con un grupo sólido e invicto en la primera fase.
Aguirre tiene ese don de levantar equipos que parecen perdidos. Ya lo había hecho antes y lo volvió a hacer.
El “¿y si sí?” corre el riesgo de convertirse en el nuevo “sí se puede”, el nuevo “échale ganas”, ese atajo que muchas veces usamos para evitar ver las cosas con objetividad.
Reconozcamos dónde estamos parados, valorar el camino recorrido y, desde ahí sonreír.
La ilusión no tiene por qué estar peleada con la objetividad. De hecho, cuando nace de ella, suele ser mucho más fuerte.
Si vas al estadio, apoya a México de principio a fin. Sean 90 minutos, 120 o hasta los penales, que se sienta la localía. Si no sales afónico, no fuiste. Y al mismo tiempo, tratemos con respeto al rival y a los aficionados ingleses.
cheguei no finalzinho pra assistir o jogo, já tava achando até que o senegal estava com a vaga garantida e faltando menos de 5 min a belgica empata. que loucura!!!! 😧😧😧😧
@SemperNomos@gugachacra paz? um estado que desde a sus criação vem exterminando o povo palestino e agora atacando libaneses, não é antisemitismo, antisionismo.
@KevinCCSeven@Trumperizar entonces todas las actitudes de los argentinos en el fútbol representan está nación de gente racistas y estupidos por eso que todos odian a argentina, nadie los quieren y los mexicanos son mil veces mejores que uds