Podés estar en Japón, Estados Unidos, en cualquier rincón de Europa, en el mismísimo desierto o en la montaña más alta del mundo, y aun así la bandera argentina va a estar ahí 🇦🇷
🏆SOMOS CAMPEONES DEL MUNDO🏆
La selección argentina ganó el Mundial de Básquet para atletas con Síndrome de Down. Fue en Hungría. La bandera bien en alto.
¿Por qué una actriz hace periodismo, salteándose una carrera de grado? ¿Por qué una socióloga enseña a cocinar masivamente y se convierte en referente gastronómica? ¿Por qué un repostero encabeza una comedia musical internacional en la calle Corrientes sin formación profesional en teatro musical?
Quizás estas tres preguntas tengan respuestas perfectamente racionales, pero aun así valgan para ponerle nombre a una tendencia de época.
Nos hemos acostumbrado a que cualquiera pueda hacer cualquier cosa y hasta lo celebramos como una muestra de libertad. Las ofertas llegan y el sentido del decoro, de la prudencia o de reconocer los propios límites parece haberse vuelto anticuado. La lógica suele ser: “Si me lo ofrecen, por algo será”. O: “Quien me lo propone debe ver en mí algo que yo no veo”. Incluso, la convicción —acertada o no— de que uno puede ocupar un lugar para el que no fue formado.
Es entendible. Cuando alguien nos dice que somos lindos, la tentación inmediata es creerle. Pero quizás habría que ejercitar el pudor y preguntarnos si realmente estamos preparados para ocupar determinado lugar.
Detrás de la lógica del “y bueh, me tiro a la pileta” subyace una pregunta que quizás convenga hacernos: ¿qué valor les damos a los oficios, a las profesiones y a los años de formación?
Porque si la preparación específica es irrelevante, si la experiencia en un campo puede reemplazarse por fama, exposición o capacidad de convocatoria, ¿para qué existen las carreras, las especializaciones y los aprendizajes largos?
Cada tanto no está mal, para protegernos, apelar a una profiláctica autocensura.
Pedro Aznar: "Estoy digitalizando toda mi colección de cassettes y están apareciendo cosas muy conmovedoras".
¿Pueden aparecer nuevas joyas de Serú Girán? 👀
#OtroDíaPerdido