Dormir mejor no depende solo de la almohada. También depende de los hábitos previos al descanso.
La regla del 3-2-1 es una estrategia simple que puede ayudarte a mejorar la calidad del sueño:
🕒 3 horas antes: terminá de cenar.
🕑 2 horas antes: evitá el trabajo, las preocupaciones y las discusiones.
🕐 1 hora antes: apagá las pantallas y permitile al cerebro prepararse para dormir.
Pequeños cambios en la rutina pueden hacer una gran diferencia en el descanso y, con él, en la salud.
Espero resulte de interés y particularmente de utilidad.
Hospital Central de San Isidro, Bs. As.
@sanisidrosaludpublica @sanisidrogob
¿Sabes por qué la gente no reconoce lo que haces por ellos?
La primera vez que haces algo por alguien generas Gratitud en él.
La segunda vez que lo haces generas Anticipación. La persona espera recibir nuevamente.
La tercera vez ya has generado Expectación. La persona todavía espera recibir lo que le diste.
La cuarta vez generas Mérito. La persona siente que merece lo que le estás dando y quiere seguir recibiendo.
La quinta vez has creado una Adicción. Esa persona siente que ya no puede vivir bien sin lo que le das. Ella ya está mimada.
La sexta vez percibes que no hay Reciprocidad, no recibes nada a cambio y dejas de dar. Y luego la persona malcriada que creaste se resiente contigo porque le estás negando lo que tanto necesita y termina odiándote porque dejaste de darle lo que le hacías creer que merecía.
Por eso necesitamos saber cuál es el límite al dar. Porque el otro no conoce límites a la hora de recibir.
'Lo que las palabras dejan'
No recordamos las palabras exactas.
Con los años se borran los adjetivos, el orden de las frases, incluso el lugar donde las escuchamos. A veces ni siquiera sabemos quién las dijo primero. La memoria es extraña: deja escapar los detalles y, sin embargo, protege aquello que de verdad importaba.
Lo que permanece no son las palabras.
Es la sensación.
La tranquilidad que apareció de pronto. El alivio. El valor para seguir un día más. La certeza de haber sido comprendidos. Esa forma de sentir que alguien, durante unos minutos, nos sostuvo con una conversación.
Eso casi nunca desaparece.
Quizá por eso las palabras tienen una responsabilidad silenciosa. No porque deban ser perfectas, sino porque alguna de ellas puede quedarse a vivir dentro de otra persona durante toda una vida.
No sabemos qué frase nuestra recordará alguien dentro de veinte años.
Pero sí sabemos cómo nos gustaría que la recordara.
Como un lugar al que volver cuando todo lo demás se hubiera olvidado.
Hay que intentar dejar esa huella en quienes queremos. Y, cuando alguien la deja en nosotros, hacer todo lo posible por no perderla.
Porque las palabras pasan.
La manera en que nos hicieron sentir, casi nunca.
LO QUE HOY DISCUTIMOS ES UNA BUENA LEY. MORALMENTE BUENA.
La Constitución lo dice claro: la propiedad es inviolable.
Durante demasiado tiempo se cuidó al ocupante ilegal y se ignoró a quien trabaja, ahorra, invierte y paga impuestos.
Cumplir la ley era una desventaja. Eso expulsó a más de dos millones de jóvenes. Queremos que vuelvan a construir su futuro aquí.
Nadie invierte donde no se respeta la propiedad privada. Nadie genera trabajo formal sin seguridad jurídica.
Como escribieron los constituyentes de 1853, la inviolabilidad de la propiedad es un principio constitucional: protege a las personas, limita al Estado y afirma: lo que es de uno no puede ser tomado por otro y lo que es de todos no puede ser tomado por algunos.
Argentina será grande nuevamente.
Bendita sea la desilusión amorosa que me hizo entender que no a cualquiera se le abre el corazón. Bendita sea la traición amistosa que me hizo comprender que no a cualquiera se le llama amigo y bendita sea la desilusión familiar que me ayudó a saber que hay personas que, aunque lleven tu sangre no son tu familia.
Porque la decepción no siempre mata, también enseña.
Hoy quiero contarte un poco de mi historia y cómo llegué hasta donde estoy hoy.
Tengo casi 42 años y, como muchas personas, atravesé momentos en los que sentí que la oscuridad ocupaba demasiado espacio en mi vida. Sin embargo, incluso en esos momentos, siempre hubo una parte de mí que quiso salir adelante y convertirse en una mejor versión de sí misma.
El año pasado, cerca de la Noche de San Juan, empecé a seguir con más atención los posteos de @eltarotde_agos . Ya la conocía desde antes, pero nunca me había detenido realmente a escuchar su mensaje. Me animé a hacer pequeños cambios y compré mis primeros rituales.
Y acá viene la parte que pocos cuentan...
Mi primera reacción fue enojarme. Pensé: "¿Por qué los tengo que hacer yo? ¿Por qué no los hace ella por mí?". Sí, fue exactamente así. Me enojé tanto que ni siquiera los hice.
Con el tiempo entendí algo que cambió mi vida: nadie puede mover tu energía por vos si vos no decidís dar el primer paso. Ese aprendizaje me llevó meses. Tanto, que recién casi terminando el año me animé a confesarle entre risas, después de una devolución de tarot, que jamás había hecho aquellos primeros rituales.
Desde ese momento comenzó un proceso muy profundo. Agos me acompañó en mis días más oscuros, pero también celebró conmigo cada pequeño logro. Me enseñó que el verdadero crecimiento nace cuando uno se compromete consigo mismo y entiende que el trabajo es en equipo.
Este año y por recomendación y curiosidad, me hice mi carta natal con @vane_astrologa quién terminó de mostrarme algo que durante mucho tiempo me hicieron creer que no existía: mi verdadero potencial.
Vengo de una familia donde siempre hubo astrologas (tengo mi carta natal desde que nací en cassette grabada), brujas y espiritualidad. Pero, paradójicamente, durante muchos años me hicieron sentir que yo no podía, que no era suficiente o que lo mío estaba mal.
Trabajar en mí junto a ellas me permitió reconciliarme conmigo misma. Recuperé una fe que había perdido y empecé a abrazar a Romina Vanesa tal como es: con su locura acuariana, su cara geminiana y su enorme emocionalidad pisciana. (Soy un conjunto de mucho más)
Y si hay algo que hoy quiero decirte es esto:
No todas las personas que aparezcan en tu camino van a impulsarte. Algunas te van a desanimar, otras te van a hacer dudar e incluso sentir que no avanzás. Pero todo eso también forma parte del aprendizaje.
Porque, cuando menos lo esperes, llegan las personas correctas. Esas que iluminan tu oscuridad, que creen en vos cuando a vos te cuesta hacerlo y que te ayudan a descubrir quién sos realmente.
Confiá en tus procesos. Aunque hoy no entiendas el porqué de muchas cosas, seguí caminando. Cada paso te acerca a la vida que soñás.
"Nadie puede hacer el camino por vos... pero las personas correctas pueden enseñarte que sí sos capaz de recorrerlo"