—¿Sólo eso te preocupa si me llegase a resfriar?
Lengua chasquea aunque sin auténtica molestia, ahora si abrazando a foráneo aunque con poca fuerza. Al contrario de él, al menos—.
—¿Oh? —pestañas batió. Pelo rojo...
“¡Genial! Recuerda, no puedes resfriarte, ¡podríamos salir a una misión en cualquier momento!”
Exclama, apretujándolo un poco más de forma inconsciente. NINGÚN BICHO SE ACERCARÁ A FUSHIGURO.
Fushiguro… —— “¡Oh, por cierto! El otro día me encontré con una mujer de pelo
[+]
No está seguro Fushiguro si la calidez que recibe es por brazos de compañero, o por rosa que invade intensamente mejillas.
Ergo, abulta ligeramente labios y apenas eleva manos, el lento mover de brazos simulando rodearlo. No se anima--.
—... Si...
Mejilla apoya en testa ajena, riendo por lo bajo. Aunque hacia abajo mira, todo lo que alcanza a ver de ajeno es su puntiagudo cabello azabache.
“¿Mejor?” —— Pregunta, manteniendo una sonrisa inocente en su rostro.
—Itadori, no, esper--.
Casi como si con saturación jugase, rostro de Fushiguro fue de normal a blanco, y entonces rosado, intenso, avergonzado.
Quieto permanece entre beazos de compañero. Apenas respira(?).
Es natural, considerando que han pasado suficientes años para que se olvidara el rostro de progenitor, de no haber este aparecido de repente un día.
—Bien. Las misiones en solitario no son un problema.
...
Hasta un tema de conversación tan normal de padre le resulta extraño—.
“Puedes.”
Aunque sea extraño todavía hablar con él de tanto en tanto. Nota que Megumi tampoco lo está manejando del todo perfecto.
“¿Como has estado? ¿Que tal todo con tus compañeros de la escuela de hechicería?”
Azabache detiene pasos, expresión completamente escéptica ante reclamo de varón. Y es ahí que rostro acerca observando claveles directo en luceros ajenos, casi buscando verdad o mentira ahí.
—Júralo.
Porque conoce demasiado bien a Yuji--.
Marcha retoma sabiendose
“Pues… si… ¿tenías otra cosa en mente?”
Hacia delante se inclina, buscando verle mejor el rostro. Pequeña mueca con los labios hace, elevando las cejas.
“¡Bah! El azúcar no me va a dar ningún problema, ¡te preocupas de más, Fushiguro! '
—¿Crees que estaría bien un té con el sándwich?
No era la opción original de Fushiguro, pero si al pelirrosa le parecía correcta, no dudaría en tomarla.
—Solo intenta que no esté tan dulce. No vas a dormir luego.
Y como era predecible, pelirosa lo siguió de cerca, caminando al mismo ritmo del azabache, justo a su lado.
“¡Un jugo de piña! ¿O de naranja…? ¡No, uno natural de piña estaría perfecto ahora mismo! ¿Y tú? Espera, déjame adivinar… ¿Un té negro?”
Y como era predecible, pelirosa lo siguió de cerca, caminando al mismo ritmo del azabache, justo a su lado.
“¡Un jugo de piña! ¿O de naranja…? ¡No, uno natural de piña estaría perfecto ahora mismo! ¿Y tú? Espera, déjame adivinar… ¿Un té negro?”
“Oh, una cosa poca; un sándwich, una CocaCola, unas papitas y unas oreo, ¡solo eso!”
' Solo eso ' .
“¡Claro! A mi se me antojó un pedazo de pie de limón. ¿A ti que se te antoja?”