Para lograr la libertad interior es necesario reconocer con objetividad nuetros límites. No sabemos nada: lo que "sabemos" es solo creencias. Más importante que lo que "sabemos", es lo que hacemos con lo que creemos saber.
"La mayoría de los hombres son como hojas que caen de los árboles, revolotean en el aire, vacilan y caen al suelo. Pero otros, unos pocos, son como estrellas que recorren un camino fijo, no les alcanza el viento y llevan en sí su propia ley y su propio rumbo"
Herman Hesse.