No seré neutral ante la amenaza del fascismo mafioso para Colombia.
Me han preguntado -y reclamado- por la neutralidad que debe tener un periodista. Creo en ella y por eso en esta campaña escuché y entrevisté a todas las voces, desde Iván Cepeda hasta José Manuel Restrepo, a quienes les hice preguntas respetuosas pero también difíciles y espero que pertinentes.
Sin embargo, en este escenario de segunda vuelta en el que estamos, la neutralidad no es posible. Un voto en blanco, abstenerse y obviamente votar por De la Espriella, es llevar al poder a un candidato violento, inexperto, antidemocrático y antiderechos, sin duda la mayor amenaza para Colombia y la Constitución del 91.