Unos van en manada, encapuchados, agrediendo a chicos que no piensan como ellos y usan la violencia.
El otro, va a cara descubierta con una bandera de su país, megáfono en mano y usa la palabra.
Es que yo no sé dónde está el debate.
Un nuevo día en el que la plaza de toros de Bilbao presenta una gran entrada. Los detractores de la Fiesta podrán opinar lo que quieran, pero lo cierto es que, cuando el cartel atrae, la afición responde.